Hermanos Unidos por Siempre.

 
 

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Credo de Los Amigos Compasivos

No tenemos que caminar solos.  Somos Los Amigos Compasivos. Nosotros tendemos las manos mutuamente con amor, con compresión y con esperanza.  Nuestros hijos han fallecido de todas las edades y por distintas causas, pero el amor por nuestros hijos nos une.  Tu dolor es mi dolor, igual que tu esperanza se convierte en mi esperanza.
 
 Venimos de todos los caminos de la vida y desde distintas circunstancias.  Somos una familia única porque representamos muchas razas y credos.  Somos de todas las edades.  Algunos de nosotros han procesado su pena, pero otros todavía sienten el dolor tan reciente e intensamente fuerte que nos sentimos desvalidos y sin esperanzas.  
 
 Algunos de nosotros estamos luchando por conseguir contestaciones. Algunos sentimos coraje, culpa o depresión intensa; otros irradian una paz interna, pero cualquier dolor que traemos a esta actividad de Los Amigos Compasivos, es el dolor que compartimos según compartimos el amor por nuestros hijos con cada uno de nosotros.
 
 Estamos buscando y luchando para divisar un futuro para nosotros, pero estamos comprometidos a edificar un futuro juntos, según tendemos las manos a cada uno con amor y compartimos el dolor al igual que las alegrías, compartimos el coraje al igual que la paz, compartimos la fe al igual que las dudas y nos ayudamos mutuamente a compartir la Pena y Crecer.
 
 No tenemos que Caminar Solos, Somos Los Amigos Compasivos.

 

 

Credo de Los Hermanos

Nosotros somos los hermanos sobrevivientes de Los Amigos Compasivos.  Nos une la muerte de nuestros hermanos y hermanas.  Abran sus corazones a nosotros, pero tengan paciencia con nosotros.  A veces necesitamos el apoyo de nuestros amigos.  En otras ocasiones necesitamos el apoyo de nuestros familiares.  A veces tenemos que caminar solos, llevando nuestros recuerdos con nosotros y continuando como los individuos que queremos ser.  No podemos ser nuestro hermano o hermana que ha fallecido; pero una parte especial de ellos vive dentro de nosotros.  Cuando nuestros hermanos y hermanas fallecieron, nuestras vidas cambiaron.  Estamos viviendo una vida muy diferente a la que habíamos visualizado, y sentimos la responsabilidad de ser fuertes aunque estemos débiles.  Sin embargo, podemos continuar porque entendemos mejor que muchos otros el valor de la familia y el regalo de vida.  Nuestra meta es que no nos olviden como dolientes que en ocasiones lo somos, sino que caminemos juntos para enfrentar el mañana como hermanos sobrevivientes de Los Amigos Compasivos.